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Escritor guatemalteco será agasajado por sus 50 años de trabajo en la UNAM

“Carlos Solórzano… un talento dramático verdadero y original, tiene todos los dones necesarios para lograr esa transposición de la realidad que es, según mi opinión, el fin último del arte”, dijo Albert Camus (1913-1960).

El escritor guatemalteco Carlos Solórzano, quien tiene más de 60 años de residir en México y 50 años de trabajar para la Universidad Autónoma de México, UNAM, será homenajeado por la Facultad de Filosofía y Letras de dicha universidad, por su entrega magisterial, literatura y aporte administrativo.

El homenaje se llevará a cabo el 28 y 29 de septiembre, días en que se realizarán seis mesas redondas, en la que colegas y discípulos discutirán sobre su trabajo.

La siguiente información fue publicada el 30 de agosto en el periódico mexicano Excelsior:

“Sano, lúcido y activo como siempre, aunque con considerables dolencias auditivas y de cadera, el humanista representa para dos o tres generaciones de teatristas a una de las figuras más consolidadas apreciadas dentro del trabajo intelectual mexicano.

Es un dramaturgo multidisciplinario que ha incursionado con éxito como escritor de teatro, novela y ensayo y cuyas obras han sido traducidas a varios idiomas y analizadas por artistas de diversas instituciones”.

Carlos Solórzano nació en Guatemala el 1 de mayo de 1922. Estudió en la UNAM, donde obtuvo el título de Arquitecto y los grados de Licenciado y Doctor en Letras. Luego, viajó a Francia y se especializó en arte dramático en La Sorbona. En 1950 regresó a México y fue nombrado Director Artístico del teatro Universitario Profesional de la UNAM.

Desde 1962, ha impartido la cátedra de Literatura Dramática Iberoamericana en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Le otorgaron los premios Profesor emérito de la UNAM (1985), Premio Universidad Nacional (México, 1989) y, en nuestro país, Premio Nacional de Literatura “Miguel Angel Asturias” (1989).

Ha publicado las obras de teatro Espejo de novelas (1946); Doña Beatriz, la Sin Ventura (1954); El hechicero (1954); Las manos de Dios (1957); El crucificado (1957); Los fantoches (1959); Tres actos (1959); Los falsos demonios (1963, versión drama); Cruce de vías (1969); El zapato (1971).

Además, ha publicado las novelas Los falsos demonios (1966) Las celdas (1971), y los ensayos Del sentimiento plástico en la obra de Unamuno (1944); Unamuno y el existencialismo (1946); Teatro latinoamericano del siglo XX (1961); El teatro de la posguerra en México (1964); Teatro guatemalteco contemporáneo (1964); Testimonios teatrales de México (1973); la Antología del teatro hispanoamericano contemporáneo (1964) y, recientemente, Teatro completo, que contiene una recopilación de sus obras teatrales